En los siglos XVIII y XIX los muebles infantiles eran exactamente igual que los de los adultos, pero en un tamaño menor. En el siglo XX, sobre todo a partir de la década de los sesenta, los muebles para niños se empezaron a hacer de plástico, formica o vinilo, imitando los juguetes, con formas distintas y muchos colores.
Por eso, la propuesta de Knoll Studio , Herman Miller y Kartell es tan sorprendente; estas firmas de muebles han decidido crear una línea infantil de muebles, de los llamados clásicos modernos, para ampliar su mercado. Pocas veces mirar al pasado puede resultar tan moderno e innovador.
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