Muchas de las cosas antiguas son mejor que se queden en el pasado, pero otras realmente no. Brendan Murdock creyó en esta regla firmemente y no le ha podido ir mejor. En mayo del 2006 abrió Murdock en Londres, una tradicional barbería en la Old Street de la capital inglesa, en el vibrante centro del barrio de Shoreditch. Murdock no se equivocó y ya van tres establecimientos abiertos. La idea es sencilla, una barbería en el más estilo tradicional, con manicura y pedicura y tratamientos de belleza facial, todo dirigido a los hombres, recuperando así aquellas barberias que ejercían como “clubs masculinos” en pasadas décadas. Las barberías Murdock, no hace falta decirlo, se han convertido en lugares que muy pocos se pueden permitir, muy exclusivos y donde los hombres de negocios de Londres quieren ser exclusivos clientes.
Vía | The Cool Hunter






